Las mañanas de domingo deberían ser para disfrutar de un espresso sin prisa, sumergirse en novelas o dormir hasta tarde, no para mirar un fregadero lleno de platos. Estamos construyendo Memo para devolver a las familias el recurso más escaso de la humanidad: el tiempo. Estamos buscando narradores que nos ayuden a convertir Memo en un nombre familiar. 🧵