A los tomadores de decisiones les gusta la comodidad de un "cerebro." El control centralizado se siente seguro: • Visibilidad • Capacidad de anulación • Responsabilidad clara Pero los sistemas centralizados crean puntos únicos de fallo. La autonomía distribuida aumenta la resiliencia. La responsabilidad tiene que reconstruirse a partir del comportamiento del sistema, no de la visibilidad del comando.