Sé delirante. Haz que parezca imposible. Luego conviértete en el modelo que lo hace posible. Todos pueden leer gráficos, pero no todos pueden ver más allá de ellos. Tienes que estar lo suficientemente loco como para creer que puedes dominar un juego diseñado para romperte. Pierde, aprende, ajusta, hasta que la intuición se vuelva más aguda que cualquier concepto o indicador saturado. La visión no es suerte, es obsesión, refinada a lo largo de miles de horas. Sé lo suficientemente delirante como para creer que puedes leer el mercado como un idioma. Que puedes convertir la paciencia en ganancias y el miedo en combustible. Deja que la gente se ría cuando hables de tus opiniones honestas sobre el mercado. Un día, citarán tus análisis, estudiarán tus operaciones y te llamarán "el modelo."