Vladimir Putin felicitó al nuevo líder supremo de Irán, el Ayatolá Mojtaba Khamenei, y ofreció su "apoyo inquebrantable": "Hoy, mientras Irán se opone a una agresión armada, su trabajo en este alto cargo requerirá sin duda un inmenso coraje y desinterés. Estoy seguro de que continuará el trabajo de su padre con honor... Quiero confirmar nuestro apoyo inquebrantable a Teherán y nuestra solidaridad con nuestros amigos iraníes. Rusia ha sido y seguirá siendo el socio fiable de la República Islámica." Dijo el dictador ruso en un comunicado.