la solución definitiva es a través de la tecnología ingeniamos lo que se ha llamado un bodyoid: cuerpos de animales sin cerebro que proporcionan tanta carne como deseamos sin dañar a ningún ser sintiente esto transformaría la medicina: la misma plataforma nos permitiría cultivar órganos bajo demanda, eliminar las listas de espera para trasplantes y producir tejidos perfectamente compatibles para cada paciente las terapias experimentales podrían probarse en sistemas biológicos completos sin involucrar a animales conscientes, la medicina regenerativa se aceleraría a medida que los tejidos de reemplazo completos se vuelven manufacturables de la misma manera que la agricultura convirtió la comida de un recurso escaso en uno abundante, los bodyoids ingenierizados convertirían el material biológico en infraestructura: carne sin sacrificio, órganos sin donantes y investigación médica sin sufrimiento sintiente