El momento más peligroso en las criptomonedas no es cuando pierdes dinero. Es cuando lo estés haciendo, pero escúchame. Cuando eres grande por primera vez, especialmente siendo joven, no parece suerte sino habilidad. Parece que has descifrado el código y que el dinero seguirá entrando, pero esa es exactamente la sensación que destroza a la gente. Estás sentado sobre dinero que cambia la vida, y en vez de quitarlo de la mesa, cada parte de tu cerebro te dice que te esfuerces más porque, ¿por qué parar si todo lo que tocas está imprimiendo? Nadie cobra en la cima porque la cima no se siente como la cima, ¿verdad? Un día te despiertas y todo ha desaparecido, pasa otra semana y no se recupera tan rápido como pensabas, y entonces te sientas ahí intentando entender cómo ha pasado todo. He visto esto pasar a muchísima gente en este ámbito, y tengo un consejo que deberías seguir. Toma el dinero. Paga la puta vida y vive tu vida. El mercado siempre estará aquí, pero esa ventana en la que estés lo suficientemente arriba para cambiarlo todo no lo estará.