Los momentos de tranquilidad suelen ser los más importantes. Anoche, justo antes de que los miembros del gabinete entraran en el pleno de la Cámara para el discurso del Estado de la Unión del presidente, nos unimos en oración, dando todas las gracias y alabanzas a Dios, y orando por la claridad y la fortaleza para escucharle, servirle y hacer Su voluntad.