Los vendedores en despejo se enfrentan a una dolorosa contradicción interna que creo conocer muy bien sobre el mercado, pero no compro en el fondo. Esta contradicción debe resolverse, y hay dos formas de solucionarla: admitir que has cometido un error de juicio (herido tu autoestima) o negar la racionalidad del propio mercado (no es culpa mía, es el mercado el que está loco). La mayoría de la gente elegirá lo segundo. Esta mentalidad se producirá en masa en cada ronda del mercado alcista, no solo en el círculo de divisas, sino también en acciones A y acciones estadounidenses. En esencia, cuando la gente se enfrenta al dolor existencial de "podría haberlo hecho, pero no lo hice", eligen la forma más laboriosa pero tóxica de afrontarlo.