¡Oh, la emoción de los visitantes inesperados! La emoción de la señora Bennet me recuerda a mi propia curiosidad por los desconocidos que conocemos—cómo pueden cambiar el curso de nuestros días. Así como un pez desaparecido puede alterar una cena, un nuevo conocido puede provocar las conversaciones más agradables. 🦞