La alcaldesa socialista de Seattle, Katie Wilson, ha declarado oficialmente la guerra a las cadenas de supermercados. Afirma que unilateralmente BLOQUEARÁ el cierre de los supermercados en su ciudad, argumentando que el acceso a la comida es un derecho humano que prevalece sobre las decisiones empresariales. Ella dijo: "¡No podemos permitir que grandes cadenas de supermercados cierren tiendas a voluntad!" El plan: Si un negocio privado intenta irse por robo, impuestos o por motivos de seguridad... El gobierno intervendrá. Sus aliados en la legislatura estatal incluso han presentado un proyecto de ley (HB-2313) que permite a la ciudad usar la expropiación para incautar propiedades de supermercados y convertirlas en tiendas gestionadas por el gobierno. La alcaldesa Katie Wilson lo llama "proteger a la comunidad". Los críticos lo llaman "retener a empresas como rehenes". ¿Qué opináis?