La interacción con la IA humana está pasando de sistemas básicos de respuesta a compañeros digitales persistentes que aprenden, se adaptan y evolucionan a tu lado con el tiempo. Son personajes con memoria, personalidad y estilos de juego que se adaptan a ti. Cuando la IA entiende tus hábitos, tu tono y tus decisiones, la experiencia deja de parecer guionizada y empieza a sentirse real. Estamos creando agentes con memoria fuerte y personalidades únicas, diseñados para desarrollar contexto, ganar confianza a través de la constancia y consolidarse cuanto más interactúas con tus compañeros.